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Ortiga y sus beneficios para nuestra salud

La ortiga (Urtica dioica) es una planta herbácea común tanto en el este como en el oeste, conocida por el poder irritante de los pelos que cubren sus hojas y tallos. Menos conocidas, sin embargo, son sus propiedades beneficiosas y curativas, que la convierten en una planta medicinal eficaz, particularmente utilizada en la medicina herbal. No hay que olvidar que las ortigas se pueden utilizar en la cocina para preparar platos sabrosos.

La ortiga se puede recoger fácilmente con un par de guantes, para evitar la irritación. Su presencia puede ser detectada a lo largo de senderos de montaña o de campo. Para usos curativos y alimenticios es bueno recolectar ortigas en áreas alejadas del tráfico de la ciudad. Cuando las ortigas están cocidas o secas, pierden sus propiedades irritantes y por lo tanto son completamente inofensivas al tacto.

La ortiga es particularmente rica en potasio, fósforo, hierro, vitamina A, vitamina C, calcio y potasio. Sus usos curativos y culinarios han sido conocidos en Grecia desde la antigüedad, cuando las ortigas tradicionalmente tenían que ser cosechadas antes de la primavera. Las hojas de ortiga contienen buenas cantidades de cobre y zinc, lo que hace que su consumo sea adecuado para aquellos que quieren fortalecer las uñas y el cabello.

Su riqueza en oligoelementos la convierte en una planta con propiedades remineralizantes, apta para el consumo de quienes padecen artritis y enfermedades reumáticas.

Se considera una verdadera panacea para las mujeres que atraviesan la menopausia y una consecuente reducción de la masa ósea, debido a la pérdida de calcio. De hecho, la ortiga es una de las posibles fuentes de plantas, además de las semillas de sésamo, almendras y brócoli.

El consumo de ortiga también es útil para todas las personas que padecen anemia o carencia de hierro, con especial referencia a las mujeres en edad fértil. Las ortigas tienen propiedades hemostáticas y antidiabéticas. Se recomienda la ingesta de ortiga para favorecer la regularidad intestinal y en caso de episodios de disentería.

Aquellos que no tienen la suerte de poder recoger y secar las ortigas para utilizarlas cuando sea necesario, encontrarán a la venta en la medicina herbolaria tanto hojas como raíces ya secas, para ser utilizadas, por ejemplo, en la preparación de infusiones y decocciones. También existen preparados fitoterapéuticos en forma de cápsulas o colorantes, que se pueden adquirir con el asesoramiento de un médico o herbolario según sus necesidades.

Se puede preparar una tintura de ortiga casera, útil con la llegada del otoño, dejando macerar 10 gramos de hojas secas en 100 gramos de alcohol para los licores, con la adición de 30 mililitros de agua. Debe utilizar una botella o un frasco de vidrio oscuro, para dejar reposar en la oscuridad durante diez días. A continuación, el tinte se puede utilizar en la cantidad de unas gotas para masajear el cuero cabelludo, con el fin de fortalecer el cabello y tratar de prevenir la caída estacional.

Las puntas florales secas de la ortiga pueden ser utilizadas para preparar una infusión útil para aquellos que sufren de deficiencia de hierro, a la vez que se puede recomendar un aumento en el consumo de espinacas y legumbres, acompañadas de fuentes de vitamina C, como zanahorias, kiwi, cítricos y jugo de naranja. Para preparar la infusión, simplemente deje reposar una cucharadita de flores secas de ortiga en un vaso que contenga 250 ml de agua hirviendo. La infusión debe filtrarse y dejarse enfriar antes de su consumo.

En las preparaciones de cocción basta con hervir las hojas de las ortigas durante unos minutos, para poder desmenuzarlas después y utilizarlas como ingrediente para la preparación normal de risottos, sopas, tartas aterciopeladas y saladas. Las hojas de ortiga dejadas enteras se pueden utilizar para la preparación de pequeños rollos, que se llenan, por ejemplo, con cebada hervida. Junto con las patatas cocidas machacadas y las hierbas aromáticas, las hojas de ortiga picadas pueden formar el relleno de excelentes raviolis caseros.

Usos alternativos de la ortiga

Sin embargo, los usos de la ortiga no se limitan a usos culinarios y de bienestar. De hecho, se utiliza como material de partida en el campo textil, para la realización de un tejido, llamado ramio o ramio, similar al cáñamo o al lino. La ortiga se utiliza para producir una fina fibra vegetal blanca, que se utilizaba en China mucho antes de la difusión del algodón.

La ortiga es también una planta de teñido, adecuada para la coloración de tejidos. Sus hojas están teñidas de verde, mientras que las raíces dan a las telas un color amarillo. Las plantas de teñido como la ortiga se pueden utilizar para teñir telas naturales (no sintéticas) llevándolas a ebullición junto con la tela que se desea teñir y dejándolas reposar durante unas horas, hasta conseguir el tono deseado. Para fijar el color, los tejidos pueden sumergirse en una solución compuesta de cuatro partes de agua y una parte de arce blanco.


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Me presento

Me llamo Manuel y soy el autor de este blog. Mis aficiones son la salud, la cocina y los cacharros. Me encanta compartir mis conocimientos y además seré un futuro ingeniero aeronáutico!!!

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